domingo, 18 de noviembre de 2012

Las princesitas casquivanas y las maricas malas de Disney

A causa de la pendejada de que todo es posible si lo quieres desde lo más profundo de tu corazón y sin importar nada “luchas” por ello (“luchar” mire qué verbo más peligroso, en especial junto a lo de la falta de miramientos), Disney, aparte de crear la generación de individuos hambrientos de más más frustrada de la historia, ha difundido una innumerable cantidad de antivalores a lo largo de muchas décadas, como ese que reza que lo principal en la vida es la valentía y el arrojo (tufillo machista) por encima de, por ejemplo, el trabajo duro, la honestidad o la solidaridad. El final del cuento homónimo de Hans Christian Andersen, en el que está basado “La Sirenita” de Disney, difiere bastante del de la versión para el celuloide de 1989 cuya moraleja sería más o menos la siguiente: muchachas adolescentes de 15 años y así, no le hagan caso a sus padres sino más bien hagan lo que les de la gana; vayan de puticas a pescar como sea al macho del que se acaban de enamorar después de encontrarle medio muerto una noche en la que salió con sus amigotes, de ser posible enránchensele en la casa, no importa si en el camino tienen que venderle el alma al diablo, que al final conseguirán lo que quieren y aún más, porque ustedes son delgadas y lo valen. Sin embargo, lo que quiero enseñarle a usted en esta oportunidad tiene que ver más con la versión Hollywoodense de la bruja del mar… Úrsula.


El sábado pasado fui al cine a ver la última de James Bond “Skyfall” y, más allá de que no comprendí los delirios por la película (¿91% en Rotten Tomatoes? ¡Ah el favor; cómo se ve que la mayoría de esos críticos son locas ávidas de ver a Daniel Craig sin camisa por el motivo que sea!*), entre sus muchos caminos comunes anglosajones estaba el dudosísimo de que los malos suelen ser maricones ¿Alguna vez ha reparado usted en ello? Javier Bardem, con el cabello pintado de amarillo, mucha pluma y pantalones claros a juego, lleva a cabo la que muchos consideran una de sus mejores interpretaciones: la interpretación de marica mala ¡tan marica mala como Úrsula! quien obviamente es una drag queen inspirada en Divine. Claro que no estoy hablando de Jesús Enrique Divine, el de “cada tarde se pone su vestido de ilusión”, ver video haciendo clic aquí (probablemente lo mejor que haya escrito Alejandro Sanz; si usted encuentra el video con una mejor calidad, avíseme), sino del personaje de "Pink Flamingo" de 1972:


Y es que no es sólo Úrsula, qué tal Jafar, de "Aladino"...

...amaneradísimo, que quería quedarse con la princesa Jasmín  para montarla, pero para montarla en unos tacones altos y puntiagudos, peinarla, vestirla, maquillarla... Y como Jafar otros muchos muy obvios, llámese Scar (el tío solterón de "El rey león"), o Hades (musculoca de cierta edad que hace de mala en el Hércules de Disney). En todo caso no vaya a creer usted que poner de aviesos a los sexo diversos es moda de los 90, como la depilación. No. Fíjese bien que tanto la madrastra de La Cenicienta como sus hermanastras son lesbianas, y si no analice bien la escena en la que le rompen el vestido:




¿Vieron cómo la desnudan? Si todavía no se convence de la homosexualidad de esas mujeres recordemos que la señora tiene un gato ¿Qué puede ser más de cachapera que un gato?

Disney no duda ni un segundo en hacer de casi todos sus villanos y de casi todas sus villanas personajes de la comunidad LGBT. Es un hecho. Sería cosa de pensar si lo hacen desde una perspectiva queer o con maldad, sin embargo el prontuario antisemita y racista del difunto Walt hacen pensar más bien en lo segundo, al fin y al cabo Scar es más oscurito que Mufasa... Sin embargo, como expliqué al principio (recordemos que mi ejemplo inicial fue el malo de la última James Bond) el fenómeno está generalizado. Hitchcock, a parte de misógino, pone verdes a los maricos en innumerables ocasiones, al fin y al cabo el asesino de "Psicosis", su película más famosa, se viste de mujer, los asesinos de "La soga" son una pareja de gays, y el ama de llaves de Rebeca, malísima, cuando menos se metía el dedo pensando en su patrona si no es que hacían directamente la tijereta antes de que la segunda muriera. En "El silencio de los inocentes" el malo es un travestido (con puddle y piercing en los pezones) a quien ponen a showsear y a hacerse una "mangina" (vagina masculina que se forma al meterse el pene entre las piernas, lo que las trans llaman "truco") al ritmo nada menos que de la andrógina Q Lazzarus. Es una escena que a pesar de lo siniestra admito que me gusta y por ello la comparto con usted, puede verla haciendo clic aquí, a parte de que la canción es muy buena, pero ¿Qué necesidad había de que el asesino fuese gay?

¿Somos mal@s l@s de la comunidad LGBT y la cultura popular lo refleja o es que tenemos fama de malas? ¿Causa o consecuencia? Aquí mis reflexiones pasadas al respecto, una titulada "Cosas de niños" y la otra "Rostros de la maldad, mala y a veces porque me da la gana", que si bien se inclinan hacia la perspectiva maligna tampoco nos hacen merecer la fama de asesinos que nos gastamos. Por otra parte, entiendo que si el 12% de población mundial es LGBT, el 12% de los malos de las películas sean villanos, pero también entonces que el 12% de los héroes sean LGBT...



Hasta el próximo domingo

*Sobre "Skyfall": Un pasticho entre el agente 007 y Batman; resulta que el británico es un huérfano de padres escoceses multimillonarios que ahora se enfrenta a la vejez. El mundo lleno de glamour y fantasía al que nos tiene acostumbrado Bond de pronto intenta pisar tierra pero entonces ni llega a ser lo suficientemente profundo ni tampoco abandona sus inverosimilitudes menos espectaculares. Pasada la primera mitad (a grande rasgos el clásico James Bond, con una presentación espectacular, esta vez a cargo de Adele) la película pierde ritmo al punto de dar sueño. A pesar de haberlo manejado tan bien antes, Sam Mendes ("Belleza Americana", una de mis películas favoritas) en nada refleja brillantez en cuanto a la simbología; de hecho, para supuestamente ser un homenaje a la franquicia, los elementos del discurso resultan confusos. Craig desde luego no convence ni a su madre, no tiene para nada el encanto pícaro y sexy de Sean Connery o de Pierce Brosnan sino más bien la petrea cara de Arnold Schwarzenegger, con una cantidad similar de esteroides, eso sí. Lo peor: un rollito ahí de hackers pasado de moda, y unos coqueteos al público joven con la introducción de un adolescente hipster experto en computadoras en el MI6 que la verdad encontré patético.

Disculpe mi atrevimiento de criticar una película de acción siendo este un género que no me atrae demasiado, sin embargo tampoco es que las odie todas, por ejemplo "Vantage Point" (curiosamente mal valorada en Rotten Tomatoes), "La Hora Cero" (venezolana, para que no se diga que uno no apoya) y "Mentiras Verdaderas" (tan repudiada por los intelectualoides) están entre mis películas favoritas.

3 comentarios:

  1. Que necesidad habia de que fuese gay el asesino en el silencio de los corderos?

    Hace no mucho me dio por mirar una pagina web con un listado completo de los psicokillers mas famosos y no sin cierta sorpresa encontre que muchos, desde luego mas del 12 %, eran homosexuales, o realizaban practicas homosexuales(paradigmatico el caso de la pareja de zumbados en la que esta basada Henri, retrato de un asesino) compartiendo muchisimos tambien una malsanisima relacion cn sus madres; que por otro lado no deja de ser muy manida por este blog... VAMOS, QUE EL DIRECTOR NO TUVO MUCHO QUE FORZAR.

    Por cierto lo del 12% exagerado no¿ como son los lobbys... Acabaran por cnvencernos de que todos llevamos una marica dentro : )
    En fin, 12... Sigan soñando... Ya me parecia exagerado lo del 3...

    De cualquier manera, excelente entrada, me rei bastante cn el Disney topic.

    Saludos

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  2. Vaya concuerdo con lo de Daniel Craig, desde que dejó Pierce Brosnan la franquicia me ha desencantado un poco.

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  3. Buenas! Primera vez que entro por aquí y te iré leyendo a menudo. Nunca me había parado a pensar lo de Walt Disney ahhaha Pero sí es cierto que hay muchos asesinados —en las películas— a raíz de cometer prácticas para ellos poco "ortodoxas" y encima lo pintan como si hubiesen hecho un favor... xD
    Un salido.

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