domingo, 27 de mayo de 2012

Refrito: Modernidad para Amador


En un momento de mi vida, enfrentando el final de mi adolescencia y cansado del común denominador, me moría por entrar en los círculos del moderneo (hipsters o como quieran llamarle), especie de tribu urbana medio reciclada que se ha venido popularizando en su último pico desde el año 2006 y que hoy en día se encuentra en franca decadencia aunque, como todo, cuenta todavía con numerosos trasnochados que se aferran a ese clavo ardiendo. Notables son los nuevos seguidores del moderneo, que no entienden nada y se expresan en un punto medio, extraño y difícil de definir (se ponen los tubitos y los zapaticos de tela sin medias, pero entonces se peinan hacia arriba con gel efecto mojado en plan "pinchos"), como nuestros antepasados homínidos. 

 Foto tomada de "Desmotivateste", aunque la verdad no estoy muy de acuerdo con lo del dinero...

Las modernas/hipsters, en su momento, fueron jóvenes interesados por la moda, la música alternativa, cazadores de tendencias globales y usuarios pródigos de Internet. La última moda de la tendencia social caraqueña. Me entregué en cuerpo y alma a ser una moderna caraqueña de la gran familia de la modernidad y sin embargo ahora esa gente me resulta más pavosa que la Iglesia Oración Fuerte al Espíritu Santo.

La extrema superficialidad, las millones de fotos retocadas en las redes sociales, las pintas extravagantes pero todas muy similares entre sí y en su extravagancia, la adulación entre ellos, las salidas nocturnas de cada semana a los mismos sitios y en el mismo plan de pose, alcohol y drogas, con la misma música “alternativa”, si bien en un momento me parecieron interesantes ahora me aburren. A grandes rasgos todo muy vacío, gente que por lo general no se dedica a nada más que a ser moderna, entiéndase a copiar las tendencias que consideran correctas y absorber de ellas lo necesario y preestablecido por esa subcultura (y esto en todo sentido, hasta las películas “correctas”, con la Coppola de primera), que dentro de todo es un barniz de cultura en serie, por imitación y tan delgado como las alas de una mariposa, que esconde una escasísima cultura y personalidad, aunque las pretensiones sean las contrarias.

"¡Queremos ser diferentes y es por eso que todas nos vemos iguales y como sea!" parecen exclamar. Algunas que van a gastarse casi un quinto de un sueldo mínimo en un corte de cabello cuando ni sueldo mínimo ganan simplemente porque ese lugar en el que lo hacen está de moda y tienen que jalarle bolas al dueño y a sus amigos. De ahí salen todas igualitas, con el pelo rapado a los lados, listas para la noche.


Todas las modernas (miles de personas sin importar su personalidad ni criterio) interiorizan que:

- Les gustan los cupcakes (aunque realmente no los comen y puede que ni los hayan probado)
- (Si el bolsillo se lo permite) Tienen cosas de la marca de la manzana y de ser posible usan Instagram. Si no hay plata, igual utilizan los filtros. Sin embargo se harán grandes esfuerzos al respecto ¡Que el transporte público esté lleno de iPhones es la misión!

No me mal interpreten, esta foto me encanta ¡No todo es malo!

- Sus películas favoritas son Napoleon Dynatime y Las Vírgenes Suicidas (bueno, eso las más culticas o las de cierta edad). Las demás dirán que es María Antonieta, que ya la han pasado varias veces por cable; el motivo: "¡Salen unos converse, qué arrecho!"
- Utilizan triangulitos en sus nicks como YCHT. Bueno, eso lo hacían al principio y ya no más aunque claro las que se están metiendo a modernas de ultimitas (en especial las del interior) lo hacen y creen que descubrieron el agua tibia, como esta, que no me cae mal ni nada, de hecho la sigo pero, por Dio mijita, ¿DΔNIEL? y además con un gesto obsceno en la foto realizado con la mano conocido en Venezuela como "pintar una paloma" ¡no sé qué está más pasado de moda!


- Las de cierta edad y con casa tienen siempre algún libro de sillas en la mesa del recibo 
- Su material de lectura: El Retrato de Dorian Gray (en el mejor de los casos), y cualquier cosa Taschen
- En especial las más pobres (que suelen ser todas): Toman cervezas en cualquier garito de mierda donde las vendan baratas (Ejemplos clásicos: los chinos, Juancho en Chacao y La Excelente)
- Preferiblemente estudian diseño (si es de moda mejor) o fotografía
- Piensan que hay que tener un blog de moda o lo tuvieron
- Son fotógrafas
- Necesitan tomarse fotos de cómo van vestidos, y en especial de sus zapatos/ñames (mea culpa, aunque claro, esa foto es de hace 5 años...)
- Les debe gustar la música indie, la música alternativa y folklórica gringa, así como la música de los ochenta aunque a penas la conozcan. Las más jovencitas y medio tierrúas: amar a Lady Gaga y a LMFAO (pronunciarlo, la gran incógnita). En todo caso lo que debes bailar es la música electrónica raver puyúa más estridente que encuentres.
- Aman a La Roux y a Robyn y si son lesbianas intentan en todo lo posible parecerse a ellas (la vanguardia)
- Hay que raparse el pelo a los lados 
- Las más culticas aman a David Bowie y se pintan el rayito cuando pueden. Las que no hacen lo propio imitando a Rihana.
- Romper franelas para convertirlas en camisetas es lo máximo (mea culpa)
- Hay que soñar con irse a vivir a Barcelona o a Buenos Aires
- No hacen nada que no sea de moderna ni escuchan música que no sea de moderna
- Te tienen que gustar los cuadros o los estampados o ambos o si no eres una inculta/vacía/boba/tienes mal gusto
- Si pueden usar pajarita con ropa informal, mejor
- Usar lentes de pasta enormes para ver es cosa fundamental para ellas, no importa que no sean de óptica
- Descargar muchas canciones de lugares rebuscados de Internet para tenerlas ahí, pincharlas y luego ni acordarte de quién las interpretaba es un "must" de las más ociosas.


Bueno, eso así que se me ocurra por arriba.

Gusto aprendido a lo juro: generalmente todo, porque no digo que sean cosas malas pero ¡qué casualidad, a todas les gusta todo eso! Luego al final cuando te metes en sus Facebooks (que suelen tener cuanta red social exista en el mundo) casi todas se quieren ver muy divinas en sus fotos pero las fotos con sus familias delatan sus sencillos orígenes.

En algún momento de mi vida salí con varias modernas recalcitrantes y de verdad qué mal lo pasé; de poner música en el carro y decirme "¡¿Qué cosa tan horrible es esa?!" creyendo que era música pop corriente para luego cambiar de opinión como por arte de magia al ver en la pantallita del reproductor que se trataba de Alphabeat (grupo musical de modernas) y decir "¡Ah, es Alphabeat, qué fino!"
A favor de la verdad también debo admitir que la clase media de por acá no ofrece mejores opciones. De un lado están los que se las dan de sibaritas por acudir a catas de escocés y organizar “vinadas” (palabra ante la que tiemblo por augurar nada bueno), y se creen "gourmets" (también, susto) por comer "pan sueco" (aunque eso no exista en Suecia) y jamón de pavo; y del otro lado están los filisteos de las “curdas” (cervezas), el reggaetón y los alardes como el siguiente que leí en una red social de Internet: "Nuevo record 2 hrs 46 min Caracas - Barquisimeto[3], todo tipo bien!"; yo diría todo tipo sin cabeza, los “panas” (amigos) muertos y el “culito” (la novia dicho en la jerga de los jóvenes capitalinos) con los sesos en el asfalto.

No me odien modernas, pero los lentes esos enormes de pasta están muy pasados de moda. Por lo menos váyanse actualizando porque ya están haciendo el ridículo así como lo hicieron aquellos que durante el esplendor de la modernidad (2007 ¡hace ya 5 años, mis amores!) continuaban usando pantalones acampanados y de quienes se burlaron tanto. Ustedes son las personas más raras que conozco porque terminaron haciendo todo lo que odiaron: quisieron ser alternativos para terminar en el mismo saco de la alternatividad reflejado con claridad en millones de notificaciones cliché en Facebook; quisieron estar a la moda y ahora están terriblemente pasados de moda. Quisieron ser novedosos y ahora están tan pero tan revistos...

Por cierto, los hipsters y las modernas son lo mismo, aunque claro, lo primero refiere más a los heterosexuales y homosexuales con pretensiones de heterosexualidad y lo segundo es más cosa de maricas como yo ¡pero es lo mismo!


Gracias a DJ Rey por enseñarme el video (Mea culpa con la parde de los bracitos porque en su momento -hace 5 años -hice lo mismo -soy el de adelante-; por cierto "Barna" es Barcelona, y como comentó alguien en Youtube "viven" en "Barna" no son de allá) y gracias a aquellos que me ayudaron a escribir la lista de la modernidad.



Hasta el próximo domingo, disfruten de su heladito sabor a pobreza.



[3] La distancia entre Caracas y Barquisimeto es de 374 kilómetros, eso da una velocidad promedio de 135 km x hora, si no hubiese cola, con la cola este hombrecillo ha debido alcanzar en varias oportunidades los 180 km x hora, y sabemos en qué estado están nuestras carreteras; seguro que además andaba en una camioneta ¡Qué orgullo, carajo!

domingo, 20 de mayo de 2012

Las desgarradoras vicisitudes de un gay atrapado en el cuerpo de una mujer



Ángela es un homosexual masculino nacido en un cuerpo equivocado… el de una mujer. Morenaza curvilínea, quiso el destino al menos que no fuese fea  o habría sido simplemente una fag hag  (de esas mujeres que tienen muchos amigos gays y se la pasan con ellos para arriba y para abajo), pero no, ella es una mujer como las de Sex and the City: cosmopolita, independiente y promiscua (bueno, que de verdad las mujeres de Sex and the City se comportaban como mariquitos), no sólo se la vive con gays sino que además afronta la vida de la misma manera. Le tiene asco a su propia vagina y todo, como sería natural.



Bailando tambores en el malecón un fin de semana en Choroní, Ángela conoció a Mateo, un alemán, si bien de pelo oscuro, alto y musculoso, cuyos pectorales brillaban bajo la luz de la luna del Caribe. El hombre del pecho de hierro (que sabemos lo que eso motiva a un mariquito) estaba de mochilero por el mundo y llevaba algunas semanas en Venezuela. Ángela y él pasaron unos días en Caracas y a la despedida en el aeropuerto se prometieron verse de nuevo en Europa. Cosa rara, ella procuró preservarse aunque ganas no le faltaban de cogerse la alemán (Ángela es activa), porque presentía que a futuro las cosas podían resultar muy en serio; Mateo en su adolescencia había vivido un año de intercambio en Maracaibo así que conocía la idiosincrasia venezolana y, de alguna manera inexplicable para mí, le encantaba. Quería tener hijos mestizos.

Pasaron los meses y la comunicación por Internet se mantuvo animosa. Se habló incluso de la posibilidad de matrimonio. Ángela preparó todo lo necesario para encontrarse con Mateo en Alemania (y sabemos que para viajar al exterior los venezolanos lo tenemos casi tan complicado como los norcoreanos) y hacer un tour juntos por Suiza e Italia. Se encontraron en Colonia, de ahí bajaron a Zurich y se encontraron con unos amigos gays de ella; los dejaron atrás y de ahí a Berna, a Venecia y así, todo muy romántico.

-    Víctor, el maldito salía del baño en toallita con, aquel cuerpazo ¡y ese paquetote! Cuenta Ángela –Me abrazaba con esos brazos y a dormir; yo excitada, chorreando que tenía que secar el piso de las posadas con un coleto

Se besaron en la góndola bajo el puente de los suspiros, caminaron de la mano junto al lago Zurich, recogieron flores, corrieron descalzos por los prados.
-    Y ese maldito no me cogía, chama, hasta que me harté. Agrega Ángela –Me le monté encima y le empecé a hacer de todo ¡yo no aguantaba más! le fui a agarrar su cosa y como pude me la medio metí pero es que al carajo no se le terminaba de parar y se salía.

La mujer por supuesto dejó de buscar al hombre hasta que el hombre por fin se dispuso a buscarla a ella. Ángela consiguió seducirlo insinuándole su trasero.
-    Para mí que ese carajo es marico, Víctor, porque nada más conseguí que se le parara por detrás y así mismo le dimos como pude, porque lo tiene tan enorme que me dolía, aunque yo no lo dejé acabar ¡no señor! Cuando estuvo apuntico me lo saqué y le dije ¡ya va, que yo quiero hacer otras cosas! Pero otras cosas nadas, ahí mismo se le bajó y más nunca lo dejé que me tocara.

Todo ello pasó a mitad de viaje y por supuesto que desde ahí en adelante las discusiones se volvieron amargas
-    ¡Cállate! ¡Tienes que ir a un psicólogo! ¡A mí nunca un hombre me había hecho esto!
-    Mi amor, esto lo podemos superar.
-     ¡Mírame bien, mira a esta mujer que tienes  al frente! ¡Yo sí estoy bien buena! ¿Oíste?
-    No seas mala ¡Cómo puedes hablarme así!
-    ¡Cómo pudiste ofrecerme matrimonio! Tú estás loco si crees que yo me puedo casar con un hombre al que no se le para. Ahora parece gracioso pero en su momento no lo fue tanto.

Total que Ángela regresó a Venezuela y su historia se volvió recurrente en los corrillos, hasta que en una fiesta una maracucha que apenas estaba conociendo esa noche le dijo.
-    Mateo ¿Tú salías con Mateo, el alemán?
-    Sí
-    El que vivió en Maracaibo
-    Sí, todavía hablamos por Méssenger ¿Por qué?
-    ¡A ese no se le para el güevo!
-    Sí... Y con toda la amargura remató -Ya sé
 
Para ver más casos de historias de cyber rebusque internacional que terminaron en desgracia leer la entrada de mi blog Cyber rebusque internacional. Peligro inminente

jueves, 17 de mayo de 2012

Diana Ross: ¡No puedo creer que les sobreviví a todas!

Aquí mi tributo a Donna Summers aunque más que para ella para la era que está muriendo con ella; una de mis motivaciones para hacer este compilado de canciones fue ver que tanta gente en mi entorno realmente no sabía quién fue aquella que sentía amor. Hace poco estuve pensando en qué artistas se recordarán para siempre y creo que de quienes me ha tocado vivir sólo se salvará Madonna y quién sabe, hay carajitos que ni siquiera conocen su versión de American Pie. Descansen por un rato de la changa pop:



She Works Hard for the Money de Donna Summer
If I Could Turn Back Time de Cher
Missing you de Diana Ross 
Wanna be Starting Something de Michael Jackson
Girls Just Wanna Have Fun - Cyndi Lauper
Queen of the night de Whitney Houston
All Night Long DJ OzYBoY Remix de Lionel Richie
Future lovers / I feel love [The Confessions Tour Studio Version] de Madonna
Y por último You Think you're a Man de Divine, que no fue de los más grandes de los 80 pero porque me da la gana lo metí de Bonus

El tiempo pasa y no nos hacemos cada día más jóvenes; me pregunto cuál será el futuro de las "divas" actuales... Miren a sus predecesores y asústense.


¡Ja!

domingo, 13 de mayo de 2012

Cyber rebusque internacional. Peligro inminente


-¿De qué te ríes sola? Le pregunté a una compañera de trabajo al ver que recibía un mensaje en su Black Berry.

-De nada; respondió ella, treintona alta, rubia y tetona; audaz, inquieta y coqueta. Un mariquito más, pues, pero con vagina. Resultó que su "novio", un militar norteamericano de Kansas había quedado en mandarle un regalo a través de una compañía de envíos internacionales; inmediatamente se levantó de su puesto de trabajo y fue a escanear su pasaporte -Necesita que le mande esto, dentro de poco nos vamos a conocer en persona en Estados Unidos. Pasaron los días y escucharla hablar a hurtadillas en su limitado inglés, enamoradísima, se hizo frecuente.

 ¿A que se la donan?

Cual cuento de hadas, los encantos platinados de María habrían conseguido, sabrá Dios valiéndose de qué chat de la vida, conquistar al Capitán Steven Haggard, rubio de buen ver (varias fotos en el buzón de entrada del correo electrónico de María daban fe de ello), muy norteamericano, que a las venezolanas les encanta, viudo y dispuesto a compartir con una futura esposa de buen busto el jugoso retiro que estaba a punto de conseguir luego de años de servicio en oriente próximo. Pasaron los días y recibimos la noticia: había llegado un paquete desde Estados Unidos a la sucursal de la compañía de envíos Tal en Caracas, nada menos que a nombre de la señora María Haggard. El "apellido de soltera" de mi compi es Pérez, así que aparentemente la cosa iba muy en serio ¡Qué romántico!

-El paquete pesa 90 kilos señora, por eso no podemos llevárselo a la oficina; venga con una copia de su pasaporte número tal a retirarlo. Le informaron a María.

-¡90 kilos, imagínate toda la ropa que me debe estar enviando! Se dirigió ella hacia mí con una amplia sonrisa dibujada en el rostro al instante de haber colgado

-¿Te están mandando ropa? -Intervino alguien más

-y zapatos, perfumes, cosas así

-¿Y él sabe cuánto calzas? -Pregunté

-Pues no. Dijo después de una pausa y agregó -Jamás le he dicho cuál es mi talla de nada

-¿Tú si quiera has visto a ese hombre por web cam?

-No

Llamamos nuevamente a la compañía de envíos a preguntar por el remitente y nos brindaron en efecto una dirección en Kansas, pero la googleamos y resultó que se trataba de una cárcel.

Me acordé entonces de que mi amiga Ángela le había pedido a su hermano que hiciera una transferencia a una cuenta en Reino Unido por hacerle el favor a un amigo de ella, una loquita feita y desesperada que me presentaron en una fiesta y que le dio el dinero en bolívares aquí en Venezuela. Al final resultó que la pobre loca cayó en una tremenda estafa. Se trataba de un ruso hermoso (de buenos brazos, desde luego, si no la loca no mordía ese anzuelo) que había contactado con ella me parece que por Facebook, se “enamoraron” y, loco por venir a Venezuela, le pidió que le transfiriera el dinero para comprarse el pasaje. Una vez recibida la plata el ruso desapareció como por arte de magia.

-Daniel igualito le pagó a Carmelo –Me contó mi Ángela sobre la loquita y el hermano -pero obvio que jamás le dijimos a Carmelo que esos dólares al final se los habían robado a Daniel, **risas**. Lo peor es que cuando le conté esto a una amiga ¡nos enteramos de que el supuesto ruso la había contactado también! sólo que ella no fue tan bruta como para mandarle el dinero; incluso comparamos los correos que habían recibido Daniel y ella y resultaron que eran exactamente iguales.

Le conté a María la desavenencia por la que tuvo que pasar la loquita conocida mía y cumplo con informársela también a usted, estimado lector. Ojo, el ruso se mostraba por cámara web, no vaya a pensar usted si se está rebuscando con alguien en línea que ello le garantiza un final feliz vía fibra óptica. No.

-¿Tú le has hecho alguna transferencia a ese tipo, o algo? Le pregunté a María.

-No, ni jamás me lo ha pedido, pero igual estoy asustada. Y la comprendo, porque a saber qué carrizo habría en ese paquete de 90 kilos ¿Drogas? ¿Un muerto? ¿Contrabando? ¡Son noventa kilos! -¿Debo ir a la policía? Para colmo el tipo tiene una copia del pasaporte de ella.

María se puso a interrogar al militar o lo que sea sobre lo descubierto en relación con el remitente del paquete. Él jamás mencionó ninguna privación de libertad, la conversación se puso tensa, ella no logró entender qué carrizo le decía él y al final el hombre, a los pocos días, desapareció y jamás pudimos resolver el misterio del paquete, paquete que María prefirió no reclamar.

Caer en una estafa es sólo uno de los miles de riesgos que corren las crédulas cyber rebusconas y los crédulos cyber rebuscones internacionales, ávidas y ávidos de sacarse al partido de su vida que las saque o que los saque “de esta miseria”. Conozco a una que se fue a vivir a Suiza con un millonario lisiado de pelo cano a quien llamaba “Clarita”, que le ofreció mantenerla y que al final la tenía encerrada hasta que llegó la policía a llevárselo preso por evasión de impuestos; sin embargo el riesgo está presente incluso cuando existen las mejores intenciones de ambos lados. Fue el caso de mi amiga Ángela, la hermana de Carmelo, quien conoció a un musculoso turista alemán en las playas de Choroní que le propuso llevársela a Alemania y se la llevó. Hasta el próximo domingo, cuando relataré su dramática historia.

Pueden consultar casos de estafas relacionadas con militares norteamericanos dirigidas a histéricas haciendo clic aquí

domingo, 6 de mayo de 2012

Divismo en la ciudad del horror


Lógico sería que yo apoyase la iniciativa de quienes apuestan por sacar adelante locales gay en esta ciudad hostil, créame que así lo intento y por ese motivo me abstengo de decir por acá ciertas inconformidades que tengo en relación con el tema. Lo cierto es que, sonará antisocial, pero desde hace años no frecuento ni lugares de ambiente ni fiestas de modernas, que al fin y al cabo son más o menos lo mismo. No lo hacía ya ni siquiera por estar soltero cuando era el caso y ahora que tengo novio agradezco no tener ni un ápice de necesidad. Tampoco es que sea radical en ello y que jamás me aparezca por uno o por una, de hecho me gusta bailar y de vez en cuando salgo a matar la fiebre; a veces paso por Arábica (un café) a pesar de la mala atención, la incomodidad de las sillas y la falta de música, pero es que ¿para qué tomar el riesgo de salir de noche de tu casa en Caracas a ver si te roban, a buscar que te secuestren, que te lesionen o que te maten, para ir a un lugar de ambiente si los chicos que encontramos ahí tienen una actitud tan altiva e inalcanzable que a fin de cuentas no vamos a ligar? porque, estemos claros, uno no se mete en una “maricoteca” precisamente a hacer un millón de amigos y así más fuerte poder Vogue cantar1, es decir, al menos uno que no va pendiente de consumir drogas (y eso incluye, por cierto, el alcohol, que si bien legal, es una más) y del amiguismo ese inútil de la noche. No. Abundan las divas y las reinas del hielo de cañerías obstruidas por telarañas o ni tanto (porque por Internet sí hacen desastres), pero pelar el diente en la pista de baile jamás, si acaso posar, que para eso están mandadas a hacer todas.

Foto tomada de Entre Gárgolas

Ojo, no vengo aquí a criticar a la gente que se mete en las fiestas de modernas a que le tomen su fotico movida y con garabatos de neón, aunque la verdad esas foticos ya están más puteadas que el logo LV; a la hora del té cada quién es libre y eso está mejor que irse a meter a Rosalinda, mainstream heterosexual caraqueño, donde ni las gordas (aunque sí los gordos) ni los afrodescendientes ni los maricos están aceptados, pero sí las putas. La pasé muy bien en alguna fiesta de un colectivo de trans llamado Party Monster, que tienen concepto y show. De lo que va esta entrada es de la altivez de nuestra pretenciosa clase media, la por cierto tierrúa altivez. Amén de que si en las fiestas de modernas pasa en las maricotecas es muchísimo peor, pero no sólo se trata de la movida nocturna.

El fenómeno de la altivez se puede extrapolar al día a día. Hace unos años retomé la universidad después de tres años de ausencia en los que estudié una carrera corta (Ciclo Formativo de Grado Superior, para ser más específico) en Madrid. Yo no conocía a nadie así que me senté en un rincón del salón y me puse a leer, me parece que para entonces se trataba de un “Caballo de Troya”2, qué irónico. Escuché entonces a una mujer decir lo siguiente: “¿Mira, pero él es?”. Por el rabillo del ojo vi la situación: se trataba de la amiga de un maricón, absolutamente desconocido para mí, que le preguntaba a este sobre mi persona. Lo interesante fue la respuesta de él, un muchacho para nada guapo ni bien vestido pero aparentemente sí muy pretencioso: “no sé ni me importa”, en tono de desprecio, como arrugando la cara y, claramente, consciente de que yo a ese punto tenía que estarlos escuchado dado que, si bien ella le hizo la pregunta bajito, él le respondió en un tono de voz bastante alto, jactancioso, y la verdad es que no creo que pensara que yo fuese sordo. Lo peor es que semanas después ese mismo hombre manifestó un claro interés hacia mí. Así están las cosas.

No sé si se deba a la paradoja homosexual que consiste en que quien te gusta puede ser competencia a la vez, pero de lo que estoy más seguro es que se debe al hecho de que la gente de esta ciudad cree que poniendo caras de asco son divinos, cuando por el contrario se trata de una gran ridiculez pero, sobre todo, de una pésima educación. Como la niña que le quita todos los ingredientes a la pizza porque "qué aaaasco" y se come nada más que la masa, para sentirse especial e importante; así.

Hasta el próximo domingo



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1 La verdad es que muchas cosas malas también tengo que decir de la mayoría de los lugares de no-ambiente del este de Caracas, como, por ejemplo Suka Bar donde pretendíamos llevar a un amigo de Canadá que vino a visitarnos pero no, no nos dejaron pasar, “sólo parejas”, nos dijo el malandro de turno que estaba en la puerta; éramos cinco hombres, incluido el canadiense, y una amiga (mujer con vulva) que, vivaz como sólo es ella, le respondió “bueno… aquí somos tres” (parejas). Qué vergüenza con el canadiense (que, por cierto, no hubo quien pudiera atenderlo en el cinco estrellas Hotel Eurobuilding debido a que nadie hablaba inglés), qué imagen se habrán llevado de la ciudad; una muy apegada a la realidad, supongo.
2 Libro de ficción relacionado con el Nuevo Testamento

miércoles, 2 de mayo de 2012

Con respecto a su artículo "Miss Venezuela y los transexuales", Sra. de Capriles

Si aún no lo sabe, sepa que tal y como comentó Mario Vargas Llosa en su artículo titulado "La caza del gay" (entre otras perlas muy ciertas del Premio Nobel) la homofobia es un fenómeno bien difundido por parte de los periodistas latinoamericanos (qué raro nuestra región marcando la pauta del atraso) y el día de hoy salió publicado nada menos que en el diario El Universal un hilarante ejemplo de ese fenómeno tercermundista rubricado por la Sra. María Denisse Fanianos de Capriles, una hipócrita de la fundación católica Venezuela entre Líneas (ojo, no son las líneas que usted cree, ni éstas, sino éstas), y digo hipócrita porque si tanto defiende los principios de la iglesia debería tener al menos 12 hijos, como mi abuela, pero tiene muchos menos, es decir, que utiliza métodos anticonceptivos que son un pecado terrible, tal y como lo establece el Humanae Vitae pero se ve que ella lo de que quien esté libre de pecado que tire la primera piedra lo desconoce, por lo que esperar que sepa de qué va la encíclica de Pablo VI sería pedir demasiado.




Aquí unas palabras dirigidas a la Sra. de Capriles por parte de un amigo que reside en España:

Estimada señora María Denisse Fanianos,

He tenido la oportunidad de leer su artículo 
"Miss Venezuela y los transexuales". Artículo que, más que en la de opinión, podría encajarse en una hipotética nueva sección de ofensa. Asimismo, me he tomado la molestia (con todo el sentido de la palabra) de leer su artículo "Fui criada en un hogar homosexual", observando así con sorpresa que no es la primera vez que se manifiesta de forma ignominiosa sobre el colectivo en el cual parece usted estar periodísticamente bastante interesada: los homosexuales, bisexuales y personas transgénero.

Si le soy sincero, no me sorprende que aún haya personas que piensen y se expresen de aquella manera sobre una minoría sexual en vías de normalización en casi la totalidad del mundo desarrollado. De hecho, aún sin compartir en absoluto su punto de vista y su manera de entender la sexualidad y la naturaleza del ser humano, le diría que está en su pleno derecho de pensar según su formación social o religiosa la haya determinado. Lo que sí lamento muchísimo es que un medio de comunicación escrito que es de las principales referencias periodísticas de nuestro país a nivel nacional e internacional se haya permitido hacer eco de tales agravios hacia una importantísima parte de la población, no sólo nacional, sino mundial.

Desde que la Organización Mundial de la Salud desclasificó la homosexualidad como enfermedad en 1990 se han sucedido numerosos avances a favor de su normalización, incluyendo aquí legislación sobre uniones civiles, matrimonios, delitos relacionados con ataques homófobos, e incluso adopción. Actualmente veintidós países (cuatro de ellos latinoamericanos) reconocen las uniones civiles entre personas del mismo sexo; nueve países (dos americanos, seis europeos y un africano) elevan esta unión a la categoría de matrimonio. Para nadie es un secreto que estos países son, entre otras cosas, importantes referentes culturales y dignos ejemplos del desarrollo de los derechos humanos para el resto del mundo. Greffrey Reed, coordinador de la Organización Mundial de la Salud en materia de enfermedades del cerebro, anunció en el Congreso Nacional de Psiquiatría en España la voluntad de dicha organización de descatalogar la transexualidad como enfermedad psiquiátrica.

Por lo anteriormente expuesto, señora Fanianos, me parece que sus conceptos sobre las "verdades fundamentales de la vida y de la naturaleza" son completamente erróneos. Y se tornan extremadamente ofensivos cuando blande sus argumentos: "y quien quiera hacer algo distinto, se le respeta por supuesto, pero debe mantenerlo en su privacidad y no pretender que se imponga en la sociedad, dando un mal ejemplo a los niños y jóvenes". Mi pregunta para usted, señora Fanianos, es quién se cree usted para decirle a otro lo que puede o no puede hacer público de su vida. ¿Quién se cree usted para instar a la gente a ocultar su orientación sexual? ¿Ocultaría la suya si fuese yo quien le dijese que me parece vergonzosa?Exhortar a la gente a ocultar su preferencia sexual sólo denota una carencia total de sensibilidad humana, que ha llevado a muchas personas homosexuales, bisexuales o transgénero a situaciones de depresión, angustia e incluso a la decisión de quitarse la vida por no soportar la presión de personas que, como usted, utilizan estos argumentos falaces para minusvalorarlas o tachar de anormales sus conductas. Pero no se queda usted ahí, sino que además califica de "mal ejemplo para los niños y jóvenes", como si usted, en su labor de policía moral, pretendiera tapar el sol con un dedo: ocultar una realidad tan grande y presente en todos los ámbitos del mundo actual y de la historia universal como lo es la presencia de minorías sexuales en nuestra sociedad. El mal ejemplo, señora Fanianos, es lo que está usted dando.

"El sencillo pueblo venezolano" (para utilizar sus propias palabras) nunca se ha caracterizado por apoyar violaciones a los derechos humanos. El artículo 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos recoge que "toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición"; asimismo, el artículo 21.1 de nuestra Constitución venezolana reza que "no se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el credo, la condición social o aquellas que, en general, tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad, de los derechos y libertades de toda persona". No confunda sencillez con simpleza, señora Fanianos. No es lo mismo un pueblo sencillo que un pueblo sin valores democráticos.

En la actualidad resido en un país donde mis derechos como homosexual están plenamente garantizados. Cualquier ataque hacia mi persona fundado en discriminación sexual sería constitutivo de delito; asimismo, se me reconocen los derechos de contraer matrimonio tanto con una mujer como con un hombre, según yo lo prefiera; y eventualmente, si mis condiciones personales lo permiten, el derecho de adoptar. Visto esto, me sume en una gran tristeza ver cómo en mi país no puedo hacer la mitad de las cosas que aquí, en España, puedo hacer como persona perteneciente a una minoría sexual. Además, al leer un medio de comunicación de mi país, como lo es el periódico para el que usted escribe, tengo que soportar agravios y difamaciones dirigidas a mi condición sexual, cosa que ningún diario respetable se permitiría incluir en su contenido. No pretendo que usted llegue a entender mi aflicción; pero, por otro lado, sí esperaría que no se le diese a usted cabida en los medios de comunicación para extender semejantes ofensas y ultrajes.

Le pido por favor que, cuando tenga ocasión, extienda sus disculpas a la comunidad homosexual, bisexual y transgénero de nuestro país, en relación con lo proferido en sus artículos publicados en El Universal. Asimismo, aprovecho para recomendarle la lectura del blog de la destacada abogada y activista por los derechos de la diversidad sexual, la profesora Tamara Adrián (http://tamaradrian.blogspot.com.es/), donde seguramente podrá usted despejar sus dudas sobre este colectivo que tan mal conoce.

Sin más que agregar y esperando que esta carta la encuentre a usted y a los suyos en buena salud, me despido con un cordial saludo.

Atte.,


P. D.: Podría usted también incluir una fe de errata en la siguiente aseveración "Y el pueblo venezolano, por su sencillez, entiende perfectamente una de las verdades fundamentales de la vida y de la naturaleza: el hombre con cromosomas XX nace hombre y la mujer con cromosomas XY nace mujer", por ser esto evidentemente incorrecto.


Bueno, afortunadamente y gracias a Dios esta señora que desconoce hasta las Leyes de Mendel (quien ya salió a decir que reza por los que la "insultan"; por cierto si alguien conoce su dirección que se la indique al Sr. Manuel Gago quien está interesado en mandarle el libro de biología de Serafín Mazparrote, lectura de educación básica) será bendecida con la alegría de tener un hijo o un nieto LGBT, lo que le permitirá redimirse. Es una cuestión estadística, tiene 6 hijos y si el 12% de la población es LGBT sólo necesita alcanzar la suma de 4 nietos, nada improbable. Si bien lo dice mi mamá, "uno debe callarse la boca porque es rara la familia que no tiene un marico o una puta". Esperemos que en breve podamos vivir en un país donde estas vergonzosas cosas no se sigan repitiendo, que hasta la "conservadora" Colombia y la "machista" Méjico nos llevan la delantera en cuanto a la promoción de los derechos de las minorías sexuales. Sé que tiene un costo político debido a la corta mentalidad de los electores de este país, pero es justo y necesario.

Podemos hacer algo; reenvíe la carta que escribió mi amigo (que está muy decente) al correo del pueblo de El Universal: correodelpueblo@eluniversal.com no sea flojo; le tomará sólo un minuto.