lunes, 5 de septiembre de 2011

La segmentación social y su relación con el sexo


Hace ya un tiempo conocí a un chico divertidísimo y un tanto sociópata, por no decir antisocial en el sentido más delictivo de la palabra, fuimos a comer e hicimos algo de lo que no me sentía capaz en mi ciudad natal: parar en una sauna. Para que se entienda, la sociopatía, también conocida como “trastorno de personalidad antisocial”, es una patología de índole síquico que deriva en que las personas que la padecen pierden la noción de la importancia de las normas sociales. Por poner un ejemplo tocante al hombre este con el que salí, en el restaurante, antes de irnos a la sauna, pidió un postre y esperó a comérselo por la mitad para luego reclamarle al mesonero que estaba rancio y que le trajeran otro… para llevar (además estaba pagando yo).

Desde luego que mis amigos (pertenecientes a esa clase media suburbana compuesta en buena medida por individuos que, si bien sienten complacidas sus aspiraciones culturales yendo al teatro a ver el monólogo de una locutora de radio que de pronto incursiona en las tablas para contar sus dificultades con la candidiasis1 y 2, se ven a sí mismos como modelos de sofisticación), ávidos de criticarme por tener una idea de lo bueno no exactamente igual a la de ellos, se escandalizaron “¡Jamás dejaría que me vieran en un restaurante con un malandro (delincuente); esos son sólo para tener sexo!” como si me lo hubiese llevado a Le Gourmet (un sitio de moda) y no a una corriente arepera, restaurante de “ambiente familiar”. Ni hablar de la parte que me tocó por haber parado en “un lugar así” (dicho en tono que exhalaba una profunda repugnancia burguesa), en referencia a la sauna.

El sociópata me recordó bastante a mí viviendo en Europa (donde estudié mi primera carrera durante mi “posadolescencia”), despreocupado ante la lejanía del entorno que ahora observo con obsesión para a ratos concluir que Tom Sawyer en sus soporíferas aventuras se divertía muchísimo.

De la sauna puedo decir que en muchos aspectos estuvo mejor de lo esperado: chicos más jóvenes de los que pude ver en Madrid o en Londres, y músculos a granel. El dato curioso es que no había gente de Caracas. Por lo que pude oír (en especial por los acentos) y preguntando cual antropólogo en pleno trabajo de campo, todos eran de otras partes del país y estaban de paso. Con esto no quiero decir que me haya repasado a media sauna, de hecho, en mi defensa, he de alegar que paré ahí porque en este lugar bendecido por el clima pero maldito por el atraso, cada vez cuesta más conseguir un hotel que no se reserve el “derecho de admisión” (hablando pronto, que acepte a maricones), así que sólo hice “cositas” (como si a estas alturas un eufemismo sirviera de algo) con quien entré. De todas formas tampoco voy a criticar aquí a aquellos y a aquellas que tengan la capacidad y ganas de hacerlo mucho y con muchos o muchas o ambos; bien por ellos y por ellas. Los vírgenes y las vírgenes no sirven más que para ser dados en sacrificios a deidades bárbaras.

Retomando el hilo de mis amigos, que no se vaya a pensar aquí que son todos unas santas palomas. Si bien acudir a una sauna a tener sexo sin compromiso puede resultarles inapropiado, por lo general ellos son adictos a los encuentros concertados mediante Internet, o al menos a rebuscarse de esa manera, valiéndose de páginas de contacto, chats y redes sociales donde, en estos momentos, miles, sin importar su estatus, se conectan a las faldas del Ávila y no precisamente a la búsqueda de un amor eterno e inolvidable. Se trata de un mundo lleno de fotografías retocadas de carne humana, manías, pretensiones y errores ortográficos, que encuentro tóxico pero del que no se puede escapar ¿Cómo hacer para encontrar a otros con los mismos intereses? Uno no va por la calle con una letra escarlata que nos permita identificarnos.

Entiendo que a veces incursionar en usos demasiado “exóticos” puede implicar un peligro mortal, y en ese sentido algunos prejuicios no responden más que al instinto de conservación, por aquello de la delincuencia desatada, y es que, sin irnos más lejos, cuentos de saunas los podemos encontrar a granel como el siguiente, sacado del foro de Internet Caracas Men Sex3: “Había dos mariquitas caminando agarradas de la mano, una con el pelo teñido de rojo y otra morenita con una cola, gritaban arrecha (audaz) en cada rincón al que se asomaban, hasta que llegó un hombre como de 40 años y le dio un empujón a la del pelo rojo, ya que le había tocado la cara y cacheteado, y entonces la otra se sacó del entrepaño una navaja; cinco testigos empezaron a insultarla, le decían que la iban a destruir, que la iban a delatar en el trabajo, roba-maridos, y la morenita lo que hizo fue ponerse a llorar y amenazarlas con incendiarles el apartamento, blandiendo la navaja”.

No siempre es así.

Por otra parte, cualquiera que decide encontrarse con un desconocido a través de Internet se expone a cierto peligro, incluso si lo acordado es ir a tomarse un café en plan motolita.



1 Hace referencia al monólogo Una mujer acontecida, escrito y protagonizado por la locutora y productora de la emisora de radio caraqueña 92.9 FM, Mariela Celis, y presentado en diferentes salas de teatro de Caracas y Miami a lo largo de todo el 2009 y 2010. http://www.youtube.com/watch?v=5cj_NCOjaP4
2 Candidiasis: “1. f. Med. Infección de la piel y las mucosas producida por hongos del género Candida” (
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=Candidiasis) suele contraerse en la vagina al ser esta una mucosa.

5 comentarios:

  1. El plan motolita sirve, quizás para alimentar la fantasía del cazador y la presa. En simples palabras, hacerse la virgen para que la pareja de turno sienta que fueron sus encantos los que te llevaron a la cama (o sauna) y no la simple lujuria.

    Leo tus cuentos y realmente agradezco la suerte que tenemos los (y las) hetero en la búsqueda del nidito de amor pasajero.

    Por otro lado, me preguntaste por que Wordpress y no Blogger. Estaba experimentando la plataforma y me pareció mas amable. Te permite mucho más a nivel visual.

    Besos! Nos vemos pronto.

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  2. Deberías escribir mas a menudo!

    yOka.

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  3. me encantó la historia referente a esos pequeños placeres marginales

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  4. hola!!! que estilo tan desenfadado, franco y honesto para expresarte!! me encantó...

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  5. Me gustó esta frase: "Los vírgenes y las vírgenes no sirven más que para ser dados en sacrificios a deidades bárbaras"... Genial blog.

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