lunes, 19 de septiembre de 2011

Internet, espejo de la sociedad actual

Gaydar, el sitio en línea de contactos gay más antiguo y popular que conozco (funciona desde el inicio de la masificación de Internet), junto con Manhunt, que es el que se ha puesto de moda últimamente (cuando la gente la agarra con algo no lo suelta, si no pregúntenselo a los vampiros sensuales y a los zombies) representan a mi juicio un termómetro importante en la medición de manías. Cada quién en un apartado propio coloca sus fotos, se describe y describe lo que quiere, para así consultar los perfiles de los demás y viceversa, con el propósito ulterior de entrar en contacto a través de un servicio de mensajería, plasmando en todo ese recorrido, y muchas veces sin procurarlo, su forma de actuar y de ver al mundo



En Gaydar y en Manhunt resultan frecuentes, por no decir mayoritarios, portentos como el siguiente: “Busco conoser (conocer) una persona que le guste la vida como tal, sin problemas y sin rollos mentales, que le guste el vino y los restaurant (restaurantes), que no pase de 35 años y que no esté en el anviente (ambiente)”. Curioso que se pueda tener semejantes ínfulas plasmadas con un estilo tan deplorable. Sin embargo quedarse en el estilo sería demasiado fácil para el análisis; esas palabras no me resultan muy diferentes a estas otras: “Cero gente que haga preguntas estúpidas, peluqueros, maquilladores, vagos, chulos, negros, gordos, viejos sádicos, velludos, (…) ni tampoco maricos que trabajen en lugares de comida rápida o en cadenas de cines (de esos) que se la pasan en maricotecas todos los fines de semana, locas de centros comerciales. (…) Si no tienes fotos, ahórrate el mensaje”. Como anécdota, adjunto a esta censurable barrabasada no figuraba foto de cara del autor (que bien hace) sino fotos de su no muy trabajado cuerpo.

Y ya que la semana pasada hablé del racismo en Venezuela pues aprovecho para dejar claro que no se trata sólo de un fenómeno corporativo, y si no pregúntenselo a ellos que parecen no estar muy felices con el maravilloso color de piel que Dios les dio:




Hijo, tu pelo no es castaño, tu pelo es negro, como el mío, y tampoco eres hispano, eres mulato o mestizo, como lo prefieras, y deberías estar orgulloso por ser algo único de esta tierra rica en encuentros. Por favor no me vengas con el cuento de que tu tataraabuelo político era italiano.




"Castaño claro" ¡Claro!...

En Internet sobra la gente acomplejada, miedosa y truculenta, amparada en el anonimato que significa estar detrás de un teclado y una pantalla. Ejemplo de ello es lo que llamo “la celestina sospechosa”, alguien que con unas fotos suspicazmente buenas te convence para que le hables en línea, pero al poco se empeña en venderte a su poco agraciado amigo; incuestionable que el “papasito” no existe sino que siempre se trató de la misma persona: el feo. Después está el descarado que simplemente pone fotos que no son suyas y te dice “heme aquí, este soy yo”, pero al menos no está con la necedad de “tengo un amigo muy lindo que quiere conocerte” (la celestina sospechosa) aunque es el que tiene el desorden mental más grave porque, digo yo, se creerá lo suficientemente parecido al “repapito” de la foto como para atreverse a hacer la jugada.

Están aquellos que se debaten entre el pasado y el presente, colocando las fotos de cuando eran delgados, eran musculosos, eran jóvenes, eran, eran, eran. Otros ponen fotos realmente suyas y actuales pero con una luz tal, en unos ángulos tan favorecedores, o ambos, que no parecen ellos. Los más típicos, “chicos fantasmales” publican fotos tan oscuras, pixeladas o diminutas que sólo se les aprecia el color del cabello, muy al estilo de “las apariciones marianas”, imágenes cuyos contraluces, reflejos o ambos, parecen cuestiones sobrenaturales; uno se dice: “quien estuvo ahí se llenaría de escarcha pero no se le ve el rostro”, como este amiguito mío que conocí por Internet:




Ni me hizo falta ponerle la carita de Maite. Para eso que no ponga nada. (P.D. 24 de septiembre: él decía que nunca se metía en mi blog porque le parecía "basura", ahora veo que sí se metía; a la gente le hace mucha gracia mi blog hasta que se ven ahí)

Por último, tenemos a los que te ponen la foto del “papasito” y luego no se les cae la cara cuando te dicen “lo siento, ese no soy yo”, o sea que saben que no son tan atractivos, porque se disculpan, y aún así no les importa.

Sin embargo, el mejor y más común de los fenómenos relacionados con el rebusque en Internet es el siguiente (y le gana hasta al del racismo entre personas de piel tostada)…

En mi adolescencia, al declararle mi orientación sexual a mi madre, palabras más, palabras menos (muchas palabras menos), comprensiva, me dijo “hijo mío, que te gusten los hombres está bien, preferiría que te gustasen las mujeres, lo que sí está mal son los ademanes” y pues ella no es la única de esa corriente; en Gaydar pareciera que todos piensan igual. “Hétero Caracas, busco machos mente abierta”, como que ese no es exactamente lo que dice y quizás no está buscando donde debería buscar o, como el siguiente, no halla exactamente cómo reafirmar su virilidad: “Soy bisexual 100%, 0% afeminado = 100% hombre”. “Cero plumas”, como bandera, es la expresión más repetida.


La lógica me dice que si por nuestra condición esperamos tolerancia, también debemos dejar atrás los complejos y ser tolerantes. Decir “está bien ser gay hasta aquí donde yo lo soy” es homofonía entre homosexuales y “la homosexualidad (así se trate de una locota estridente) no es una enfermedad, la homofobia sí”; sin embargo aceptar la diversidad entendiendo que hay diferentes tipos de actitudes, ni mejores ni peores, no se estila ni siquiera entre nosotros. Quizás por todo eso somos todavía una minoría marginada incluso por organizaciones públicas, y si no me cree vaya al banco de sangre de la Universidad Central de Venezuela para que vea cómo a los gays y a las gays les es prohibido donar sangre1. Si ni nos aguantamos, qué podemos esperar de los demás…



Sí, sí, todos en Manhunt son bisexuales, es como una manera para expiar su mariconería.

¿De dónde sale un rechazo tan grande hacia lo que representa la homosexualidad en Venezuela que hasta los mismos homosexuales se desprecian? Descúbralo conmigo en las siguientes entradas, mientras tanto me despido con el culo clasista:





1 A cada donante de sangre se le solicita responder “sí” o “no” en un cuestionario de 33 preguntas entre las cuales tenemos: “MUJERES: ¿ha tenido ALGUNA VEZ relaciones sexuales con otra mujer?” “HOMBRES: ¿ha tenido ALGUNA VEZ relaciones sexuales con otro hombre?”. Entiendo que las prácticas sexuales de riesgo sean un impedimento para donar, pero la homosexualidad o bisexualidad no me parecen que sean, en sí, un inconveniente (vamos, que sé de chicos gays célibes, son pocos, pero existen), de hecho la normativa española relacionada con la hemodonación a la que puede acceder mediante el siguiente enlace del Ministerio de Sanidad y Consumo de España: http://www.msc.es/profesionales/saludPublica/medicinaTransfusional/legislacion/docs/RD_1088-2005.pdf (consultado por última vez el día 20 de noviembre de 2010), donde se encuentra un extracto del BOE núm. 225 (el BOE es el equivalente a la Gaceta Oficial en Venezuela) en ningún caso discrimina a homosexuales o bisexuales; no he podido encontrar la venezolana, temo que no exista.

6 comentarios:

  1. Qué bueno que publiques algo acerca de la endo-homofobia, que me parece espeluznante, y que lamentablemente abunda en las redes sociales gay, junto con endo-racismo y otras tantas. Comparto totalmente tu opinión, si no podemos aceptarnos entre nosotros, no sé cómo podemos esperar que los demás nos acepten.
    Ni hablar de la discriminación en cuanto a la donación de hemoderivados. Una excelente oportunidad para sentirte como el bicho raro/sodomita promiscuo que otros creen que eres.
    Amo.tu.bloooooog.

    Luv,
    Ander.

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  2. Que mi tatarabuelo era italiano, que los ojos se me ponen verdes si me da la luz de frente, etcétera, etcétera.
    Lo de cero plumas parece ser un fenómeno internacional; hasta en Gaydar.es he tenido la dicha de leerlo.

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  3. Eh! Encontré tu blog de nuevo!
    Esto suena a lo que encuentras acá en México (un país no racista, claro, donde sólo discriminamos a... bueno a todos). He pensado mucho en esta homofobia que nosotros mismos tenemos (me incluyo), pero nunca la había visto así en un sitio de contactos.
    Por cierto... mi tataratatarabuelo (o así) SÍ era francés!

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  4. Lo voy leyendo ahorita 23.04.2014 porque descubrí tu blog hace días y no he parado de leerlo. Una cosa curiosa, es la discriminación etaria, "no mayores de 34" o la frase boba de "cero carajitos, solo machotes mayores de 30" cuando en realidad esa frase suena a patio de colegio tipo "yo estoy en 9no y no me junto con los de 8vo", unos pareciera que le tuviesen pavor a eso que equivocadamente llaman "vejez" y otros, peor aún, pareciera que le tuviesen temor a conseguirse con lo que ellos fueron en su juventud, un desastre, por eso el énfasis en la utilización de calificativos peyorativos tipo "carajitos/mocosos, viejos/ancianos/decrépitos". Más allá de su "alergia a las plumas" que no es más que parte del machismo recalcitrante de una sociedad que se hunde en costumbres del medioevo, el tema etario siempre me ha llamado la atención, hasta me ha acomplejado (tengo 21 años, o sea un "carajito que caga verde").

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  5. soy de rol versátil serio y discreto, soy blanco, alto , peso promedio, ojos negros , cabello corto negro, soy higiénico, graduado universitario, vivo con mis padres, mi familia nada sabe, mi edad es 35 años, sitio para un encuentro privado no tengo. para contactarme mi numero de celular 0416-7927794 Maturin Edo monagas , venezuela
    facebook:
    http://facebook.com/ronaldjose.martinezrondon

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